La tregua comercial de Busan y la fragilidad transpacífica

La tregua comercial de Busan ofrece un respiro de doce meses al suspender tasas portuarias críticas, pero no logra ocultar una debilidad estructural en la demanda transpacífica que empujará los fletes a la baja durante todo 2026. La temporalidad del acuerdo obliga a mantener la cautela y a continuar con la diversificación de proveedores hacia mercados como la India o México para evitar futuras disrupciones.

Preguntas que hemos resuelto en este artículo:

  • ¿Cómo afectaba la construcción de un buque en China a las tasas de entrada en puertos de EUA?
  • ¿Qué impacto financiero tenían las tasas de la sección 301 por cada escala de un buque?
  • ¿Por qué van a caer las tarifas de flete transpacíficas hasta un 25% en 2026?
  • ¿Cómo afecta la reducción de la demanda de contenedores en China a los inventarios occidentales?
  • ¿Qué pasará con el precio del transporte de soja y graneles tras el acuerdo de Busan?
  • ¿Es la tregua comercial entre EUA y China una solución definitiva para el transporte marítimo?

Mientras el Atlántico se incendia con la crisis de Venezuela, el frente pacífico parece haber encontrado un respiro momentáneo. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping, firmaron en Busan (Corea del Sur) el pasado 30 de octubre de 2025 un acuerdo de doce meses para detener la escalada de su guerra comercial. En Kokargo analizamos este contraste estratégico: si hace unos días hablábamos de la geopolítica y el nuevo orden en 2026 tras la captura de Maduro, hoy nos fijamos en una paz armada que no termina de convencer al mercado.

El fin temporal de las tasas portuarias de la sección 301

El principal alivio para el sector marítimo es la suspensión de las nuevas tasas portuarias sobre los buques de construcción o propiedad china que escalan en Estados Unidos, una medida que intentaba frenar la hegemonía de Pekín y los subsidios masivos a sus astilleros estatales. Estas tasas buscaban proteger la industria naval occidental y evitar riesgos de seguridad nacional derivados del sistema de rastreo Logink. Impulsadas por la sección 301 del USTR, no solo gravaban la mercancía, sino que penalizaban directamente al activo: el barco. El problema radicaba en que cualquier buque botado en astilleros chinos, independientemente de su bandera, enfrentaba recargos de hasta 1,5 millones de dólares por cada entrada en puertos de la costa oeste.

¿Por qué ocurre esta pausa? Ambos gigantes necesitan estabilizar sus economías antes de que el agotamiento del consumidor sea irreversible. Para España, esto significa una estabilización indirecta en el suministro de tecnología y minerales críticos, ya que China ha pausado sus restricciones en tierras raras. La supresión de estas tasas permite que las navieras vuelvan a utilizar sus buques más modernos y eficientes —muchos de ellos construidos en China— en las rutas americanas sin temor a que las multas portuarias dinamiten su rentabilidad.

Nuestra solución: aprovecha esta ventana de doce meses para revisar tus contratos de transporte en rutas que incluyan componentes de origen chino. Aunque las tasas portuarias directas se han suspendido, la volatilidad de la flota sigue presente. No asumas que esta calma es permanente; es el momento de optimizar costes operativos mientras dure la suspensión de impuestos.

La debilidad estructural del mercado y la caída de fletes

A pesar de la firma en Busan, los expertos de Xeneta advierten que la demanda es débil. El volumen de contenedores hacia Estados Unidos cayó un 13% interanual al cierre de 2025. El problema de fondo es el exceso de inventario acumulado preventivamente por los importadores durante el año anterior por miedo a nuevos aranceles.

La tregua no detiene la diversificación. La incertidumbre sobre qué pasará cuando terminen estos doce meses obliga a las empresas a seguir moviendo su producción hacia la India, el Sudeste Asiático o México. Las tarifas spot podrían caer hasta un 25% este año, volviendo a niveles de 2023.

Nuestra solución: no te dejes engañar por la bajada de las tarifas spot. La caída de precios es síntoma de una demanda floja, no de una mayor eficiencia. En Kokargo recomendamos mantener la estrategia de diversificación de proveedores fuera de China. Una tregua de un año es un parche, no una solución estructural a largo plazo para tu cadena de suministro.

El impacto en el mercado de graneles y tecnología

El compromiso de compra de 12 millones de toneladas de soja por parte de China impulsará la demanda de buques graneleros. Esto estabiliza un segmento que sufría por las tensiones políticas. Por otro lado, el flujo continuo de carga de alto valor tecnológico permite que la industria española recupere cierta previsibilidad en sus calendarios de fabricación.

Nuestra solución: si trabajas con carga de alto valor, este es el año para negociar acuerdos de servicio (SLA) más estrictos. Con las navieras sufriendo por el exceso de capacidad y las tarifas a la baja, tienes más poder de negociación para exigir fiabilidad en los tiempos de tránsito y prioridad de carga.