El transporte marítimo internacional en 2026 se define por una paradoja de mercado: mientras la sobrecapacidad de la flota y la demanda débil presionan las tarifas a la baja, la inestabilidad geopolítica en el Mar Rojo y el Estrecho de Ormuz, sumada a las nuevas tasas de carbono de la Unión Europea (EU-ETS y CBAM), mantienen los costes operativos elevados y la fiabilidad de los horarios en niveles críticos. La clave para las empresas españolas radica en la diversificación de rutas y la gestión proactiva de contratos de larga duración para capturar las bajadas de precios antes de que nuevas crisis regionales vuelvan a tensionar la cadena de suministro.
Preguntas resueltas en este artículo
- ¿Cuál sería el impacto real de una intervención militar en Taiwán para la industria de los chips?
- ¿Por qué el control de Rusia sobre la Ruta del Mar del Norte (NSR) limita su ahorro de tiempo?
- ¿Qué papel juegan las tierras raras en la militarización de zonas económicas en Asia?
- ¿Cómo afecta la dependencia de Canadá respecto a la infraestructura de EE. UU. a sus rutas comerciales?
- ¿Qué es exactamente la «indigestión portuaria» y cómo repercute en los puertos españoles?
- ¿Por qué el transporte LCL puede ser una buena solución para reducir el impacto del CBAM?
- ¿Por qué el Estrecho de Ormuz sigue siendo la mayor palanca de presión de Irán?
El transporte marítimo internacional no es solo mover contenedores. Es el tablero donde las potencias juegan su hegemonía. En Kokargo sabemos que tu negocio depende de entender estos movimientos. Esta tercera semana de enero de 2026 consolida una fragmentación comercial donde la seguridad nacional pesa más que la eficiencia logística.
El eje Washington-Taipéi y la tecnología crítica
Estados Unidos y Taiwán han sellado un acuerdo estructural sobre semiconductores. No es un simple pacto arancelario. Se trata de crear una cadena de suministro blindada que excluye a China. Sin embargo, la sombra de una posible intervención militar china sobre la isla sobrevuela el mercado. Bloomberg Economics estima que un conflicto en el Estrecho de Taiwán podría costar al mundo 10 billones de dólares, deteniendo la producción del 90% de los chips más avanzados y bloqueando una de las arterias marítimas más vitales del globo.
El problema y sus razones: la Casa Blanca aplica aranceles del 25% a chips chinos para forzar cambios en la producción (https://investing.com). Esto altera las rutas tradicionales del Pacífico. España, como importador de tecnología, sufre la reclasificación de partidas y el aumento de la presión administrativa. Además, Japón ha empezado a extraer tierras raras en el lodo marino para no depender de Pekín. Esto militariza zonas económicas y crea nuevas rutas de cabotaje estratégico en áreas críticas como el Mar de China Meridional, las inmediaciones de la isla de Minamitori y los estrechos que conectan el sudeste asiático, donde la protección de los recursos submarinos ahora exige presencia naval constante.
Nuestras soluciones:
- Diversifica tus proveedores de componentes tecnológicos: no dependas de un solo origen en Asia para evitar bloqueos por normativas de seguridad.
- Audita tus partidas arancelarias: ante los nuevos controles de exportación, un error en la clasificación puede retener tu carga semanas. Lo hacemos para asegurar que cumplas con la legalidad vigente sin costes extra.
Tensiones en el hemisferio occidental y el Ártico
La relación entre Estados Unidos y sus vecinos está bajo mínimos. Washington ve inaceptable el progreso en seguridad fronteriza con México. Mientras tanto, Canadá busca en China un contrapeso para reducir su excesiva dependencia de los Estados Unidos. Esta dependencia no es solo política; Ottawa está estrechamente ligada a la infraestructura estadounidense para el tránsito de sus mercancías y la integración de sus cadenas de suministro automotrices y energéticas.
El problema y sus razones: esta fricción desvía el tráfico de contenedores hacia rutas transpacíficas más robustas desde puertos canadienses, buscando una autonomía logística que ahora mismo está supeditada a los intereses de Washington. En el Ártico, el interés de la administración Trump por adquirir Groenlandia genera inestabilidad. Esto afecta directamente a la planificación de rutas estratégicas como la ruta del mar del norte (NSR), que bordea Rusia, y el paso del noroeste (NWP), que cruza el archipiélago canadiense. España esperaba aprovechar estas vías para acortar hasta un 40% la distancia con Asia en comparación con el Canal de Suez. Sin embargo, la NSR transcurre por la zona económica exclusiva de Rusia, lo que otorga a Moscú un control férreo sobre el paso, el uso de rompehielos y el cobro de tasas, convirtiendo la eficiencia logística en un rehén de la geopolítica.
Nuestras soluciones:
- Utiliza rutas alternativas vía Canadá: si el tráfico con EE.UU. se satura por tensiones políticas, los puertos de la costa oeste canadiense son una vía de escape eficiente hacia Asia.
- Monitoriza la estabilidad en Groenlandia: las rutas polares son el futuro, pero la incertidumbre política exige planes de contingencia en rutas tradicionales por si el acceso se restringe.
La inestabilidad en Irán y el estrecho de Ormuz
El régimen iraní se tambalea por la crisis económica y las protestas internas. La represión es severa y el mercado teme represalias en el Estrecho de Ormuz.
El problema y sus razones: Ormuz es el cuello de botella del petróleo mundial. Si Irán interfiere en la navegación, los precios del crudo —que ya rozan los 66 dólares el Brent— se dispararán. Para el transporte marítimo, esto se traduce en recargos por combustible y primas de riesgo que encarecen cada envío hacia España. No es una amenaza nueva; desde 2019, con la «guerra de los petroleros» y los sabotajes en Fujairah, y más recientemente en 2024 tras la incautación del MSC Aries. La historia reciente demuestra que Irán utiliza el cierre simbólico o efectivo de este estrecho como su principal palanca de presión geopolítica cada vez que se endurecen las sanciones occidentales.
Nuestras soluciones:
- Contrata fletes con búnker fijo: ante la volatilidad del petróleo, asegurar el precio del combustible te protege de subidas repentinas.
- Revisa tus seguros de carga: asegúrate de que cubren riesgos de guerra o bloqueos en zonas de alta tensión. En Kokargo te ayudamos a verificar estas coberturas.
El retorno cauteloso al mar Rojo y el canal de Suez
Maersk ha anunciado el regreso de su servicio MECL a la ruta de Suez. Es un movimiento audaz pero lleno de matices. Los ataques hutíes en el Mar Rojo siguen obligando a muchos a rodear África.
El problema y sus razones: el desvío por el Cabo de Buena Esperanza añade hasta 20 días de tránsito. Aunque el regreso de barcos como el Maersk Denver es un alivio, ha provocado una «indigestión portuaria» en el Mediterráneo. Este fenómeno ocurre cuando los barcos que han bordeado África y los que se arriesgan por Suez llegan a puerto de forma desincronizada, acumulando semanas de retraso y descargando volúmenes masivos en ventanas de tiempo muy estrechas. Los puertos españoles se enfrentan a una llegada masiva e irregular de barcos que satura las terminales de contenedores, desborda los almacenes terrestres y genera una escasez crítica de camiones para el transporte de última milla.
Nuestras soluciones:
- Anticipa tus pedidos un mínimo de 4 semanas: la gestión en puertos como Algeciras o Barcelona es real. No esperes a que el barco atraque para gestionar la salida del puerto.
- Utiliza puertos secundarios: si los grandes hubs están saturados, en Kokargo buscamos opciones en terminales menos congestionadas para agilizar tu distribución.
Análisis de fletes y el peso del carbono
El Drewry World Container Index ha bajado un 4,38%, situándose en 2.445 dólares por FEU (https://drewry.co.uk). Sin embargo, las tarifas hacia Europa se mantienen más estables que las transpacíficas (https://drewry.co.uk).
El problema y sus razones: la demanda es débil a pesar del Año Nuevo Lunar, lo que impide a las navieras subir precios. Pero hay una trampa: el EU-ETS. El régimen de emisiones de la UE entra en su fase definitiva en 2026. El coste de los derechos de emisión por tonelada de combustible subirá un 72,6% (https://kokargo.com). Aunque el combustible baje, los impuestos ambientales compensarán ese alivio.
Nuestras soluciones:
- Negocia contratos a largo plazo ahora: Xeneta proyecta caídas de hasta el 25% en tarifas spot (https://xeneta.com). Es el momento de que los cargadores recuperéis el poder de negociación.
- Considera el LCL (grupaje) frente al FCL incompleto: con los recargos por carbono (CBAM) ya operativos para materiales como el acero (https://maersk.com), cada kilo transportado cuenta. Agrupar carga no solo reduce tu huella fiscal y logística al no pagar por espacio vacío, sino que permite repartir el impacto de los derechos de emisión entre varios cargadores, haciendo que el envío sea mucho más rentable si no logras llenar un contenedor completo.