La brecha de la puntualidad: ¿por qué unas alianzas cumplen y otras no?

La Gemini Cooperation es la alianza de transporte marítimo más fiable al cierre de 2025 con un 81% de puntualidad, superando drásticamente a la Ocean Alliance y a la Premier Alliance, que apenas alcanzan un 26% de llegadas a tiempo debido a su mayor exposición a congestiones y cancelaciones de rutas.

Preguntas resueltas en este artículo:

  • ¿Cuál es el porcentaje de puntualidad de la Gemini Cooperation en 2025?
  • ¿Qué alianzas marítimas tienen peor fiabilidad actualmente?
  • ¿Por qué Maersk y Hapag-Lloyd son más puntuales que sus competidores?
  • ¿Cómo afectan los retrasos de las alianzas al transporte en España?
  • ¿Qué estrategias puedo seguir para evitar roturas de stock por retrasos marítimos?

El transporte marítimo ha cerrado 2025 con una división salvaje. No hablamos de barcos más grandes o rutas nuevas. Hablamos de cumplir la palabra. La fiabilidad se ha convertido en el activo más escaso del mercado. Mientras algunos llegan casi siempre a la hora, otros fallan más de lo que aciertan.

El abismo en los datos de 2025

Los números no mienten. Al cierre del ejercicio de 2025, la Gemini Cooperation (la unión de Maersk y Hapag-Lloyd) ha liderado el sector con un 81% de puntualidad (Xeneta Schedule Reliability Scorecard). Es una cifra impresionante. Casi envidiable. En la otra cara de la moneda están la Ocean Alliance y la Premier Alliance. Ambas registraron apenas un 26% (Transport Journal).

¿Qué significa esto para ti? Significa que, si eliges mal, tu contenedor tiene un 74% de posibilidades de llegar tarde. Según el estándar de Sea-Intelligence, una llegada se considera «a tiempo» solo si el barco atraca en el puerto dentro de un margen de un día respecto a la fecha prevista. Por tanto, ese 74% de retrasos implica desviaciones que superan las 24 horas, llegando en muchos casos a una media de 5 o 6 días de demora en las rutas más congestionadas.

Para un importador o exportador, estos días extra no son un tiempo de espera pasivo. Son una hemorragia financiera:

  • Costes de capital inmovilizado: tu mercancía es dinero que no circula. Si el producto ya está pagado, cada día de retraso aumenta el coste financiero de la operación.
  • Demoras y ocupaciones: si el barco se retrasa y descuadra tu planificación de transporte terrestre, podrías incurrir en gastos de almacenamiento extra o penalizaciones por no retirar el equipo a tiempo.
  • Rotura de stock y penalizaciones contractuales: el coste más alto es el de la estantería vacía. Si eres proveedor de una gran superficie, un retraso de 6 días puede activar cláusulas de penalización por incumplimiento de entrega.
  • Pérdida de ventas: en sectores de alta rotación o moda, una semana de retraso puede significar que el producto llegue cuando la demanda ya ha caído.

El problema es sistémico. No es un retraso puntual. Es una falta de estructura fiable en las redes tradicionales frente a modelos más ágiles.

¿Por qué ocurre esto y cómo afecta a España?

La diferencia de rendimiento no es casualidad. Viene de la estrategia. La Gemini Cooperation se fraguó en enero de 2024 con el anuncio de su formación, aunque no fue hasta febrero de 2025 cuando su red operativa se desplegó por completo. Desde el inicio, apostó por un modelo de «hub-and-spoke». Menos escalas directas. Más lanzaderas (shuttles) conectando con terminales que ellos mismos controlan (Mundo Marítimo). Menos caos.

Por el contrario, la Ocean y la Premier Alliance han sufrido el peso de su propia complejidad. Han mantenido demasiadas escalas en puertos saturados. Han abusado de los «blank sailings» (cancelaciones) para intentar ajustar la oferta (ACE Cargadores). En España, esto se traduce en una incertidumbre constante en los puertos de Algeciras, Valencia y Barcelona. Si tu carga viene de Asia y la alianza cancela la escala para «limpiar» retrasos previos, tu cadena de suministro se rompe. El stock no llega. Tus costes suben.

Soluciones para mitigar la falta de fiabilidad

En Kokargo sabemos que no puedes controlar el mar, pero sí tus decisiones. Aquí tienes cómo protegerte:

  1. Prioriza el valor sobre el precio nominal: no mires solo el flete más barato. Un retraso de 4 días (promedio en las alianzas menos fiables) suele costar más en penalizaciones y roturas de stock que la diferencia de tarifa con una naviera puntual. Lo barato sale caro cuando el barco no llega.
  2. Diversifica tus alianzas: no pongas todos los huevos en la misma cesta. Si trabajas con volúmenes altos, reparte la carga entre redes con diferentes estructuras operativas. Si una colapsa, la otra mantiene tu flujo.
  3. Aumenta el stock de seguridad en rutas críticas: especialmente en la ruta Asia-Europa. Si la fiabilidad media de la alianza que usas es del 26%, necesitas un colchón de días mayor en tu almacén. La previsibilidad es una herramienta de ahorro.
  4. Exige datos en tiempo real: trabaja con transitarios que te den visibilidad. En Kokargo monitorizamos cada hito. Si sabemos que hay congestión, podemos reaccionar antes de que sea tarde.