Geopolítica y transporte marítimo en 2026: el nuevo orden

El transporte marítimo en 2026 está marcado por la intervención en Venezuela y la tregua comercial en Asia, factores que generan una volatilidad extrema pero abren la puerta a una normalización energética a largo plazo bajo control occidental. Las empresas deben priorizar la flexibilidad en sus rutas y la vigilancia estricta de las sanciones para mitigar el riesgo de parálisis operativa.

Preguntas que hemos resuelto en este artículo:

  • ¿Cómo afecta la captura de Nicolás Maduro al precio del petróleo y al transporte marítimo?
  • ¿Por qué el puerto de La Guaira está inoperativo y qué impacto tiene en el Caribe?
  • ¿Qué está pasando con la flota a la sombra de tanques tras el cambio de régimen en Venezuela?
  • ¿Cuál es la respuesta de grandes navieras como Maersk ante la crisis venezolana?
  • ¿Cómo influye la intervención de EUA en la bajada de los precios del crudo Brent y WTI?

La globalización tradicional ha muerto para dar paso a una fragmentación geoeconómica acelerada. En Kokargo observamos cómo la seguridad nacional es ahora el eje de cualquier política comercial. Pasamos de un mundo interconectado a uno de bloques enfrentados. Esta transición no es pacífica. Es violenta y redefine rutas, costes y estrategias cada semana.

La caída de Maduro y el sismo energético en el Atlántico

El gran impacto de estos primeros días de enero ha sido la operación militar de Estados Unidos en Venezuela. La captura de Nicolás Maduro ha sacudido los cimientos de la política regional. El problema no es solo político. Es logístico y energético. Venezuela tiene las mayores reservas de crudo del mundo. Ahora es el epicentro de una reconfiguración forzada que ha paralizado puertos clave.

¿Por qué ocurre esto? La intervención busca el control de la infraestructura para normalizar la producción bajo tutela occidental. Los ataques tácticos han dejado inoperativo el puerto de La Guaira. A España esto nos afecta directamente: la volatilidad en el precio del crudo encarece los combustibles y el transporte de tanques en el Atlántico se vuelve impredecible. Estamos ante el fin de la «flota a la sombra» que movía petróleo sancionado.

Nuestra solución: diversifica tus fuentes de energía y no dependas de contratos cerrados en zonas de conflicto. Si importas productos derivados del petróleo, revisa tus cláusulas de recargo por combustible (BAF) de inmediato. El mercado está en shock y los costes variables pueden devorar tu margen si no tienes contratos flexibles.

Navieras en alerta: el caso Maersk y la seguridad del personal

La parálisis no es solo teórica. Maersk ya ha notificado que sus oficinas físicas en Venezuela están cerradas. El personal opera en remoto. El problema aquí es la seguridad física y el cumplimiento legal. Las sanciones internacionales están en constante cambio según dictamina la administración provisional apoyada por Washington.

Esto genera una disrupción en las cadenas de suministro regionales. Aunque el mercado venezolano es pequeño en contenedores, su inestabilidad afecta al equilibrio del Caribe. Los flujos se desvían hacia otros hubs, congestionándolos.

Nuestra solución: si tienes carga en tránsito por el Caribe, solicita a tu transitario una actualización diaria del estado de los puertos de transbordo. En Kokargo recomendamos evitar escalas en nodos secundarios del Caribe durante este trimestre hasta que la situación en Caracas se estabilice bajo la nueva administración.

El petróleo y la presión a la baja en los futuros

Paradójicamente, la incertidumbre inicial que subió los precios ha dado paso a una tendencia bajista. ¿El motivo? La perspectiva de un aumento masivo de oferta venezolana a largo plazo bajo control de empresas estadounidenses. El crudo Brent ha bajado hasta los 60,18 USD/barril por esta expectativa.

Esta bajada no es inmediata para el consumidor, pero sí para los mercados de futuros. En España, esto podría dar un respiro a la inflación si la producción se estabiliza rápido. Sin embargo, la transición genera un «tonelaje gris» que debe ser absorbido o desguazado, afectando a la capacidad global de la flota de tanques.

Nuestra solución: aprovecha la ventana de oportunidad para negociar tarifas de transporte de larga duración si tu sector depende del crudo. La presión a la baja de los futuros es una señal para cubrir posiciones antes de que la demanda asiática por el Año Nuevo Lunar vuelva a tensionar la cadena.