El dilema del Mar Rojo y el retorno a Suez

El retorno al Canal de Suez en 2026 permitirá reducir los tiempos de tránsito en 10 días, pero inyectará un exceso de capacidad en el mercado que presionará los fletes a la baja. Los importadores españoles deben prepararse para una llegada masiva de mercancía a principios de año y aprovechar su nueva posición de fuerza para negociar contratos más competitivos ante la sobreoferta de espacio de las navieras.

Preguntas que hemos resuelto en este artículo:

  • ¿Por qué el regreso al Canal de Suez ahorrará 10 días de navegación por viaje?
  • ¿Cómo afecta la liberación del 6% de la flota global a los precios de los fletes?
  • ¿Qué navieras han sido las primeras en volver a transitar por el Mar Rojo en 2026?
  • ¿Por qué el retorno a la ruta tradicional generará cuellos de botella en los puertos europeos?
  • ¿Cómo cambiará la demanda de combustible bunker en los puertos africanos y egipcios?

Tras la firma de la tregua entre Israel y Hamás el 9 de octubre de 2025, que entró en vigor el día 10 bajo el impulso de la administración Trump, la seguridad en la zona ha mejorado significativamente. En Kokargo analizamos cómo este movimiento, aparentemente positivo, supone un desafío logístico de primer orden. Si en nuestro análisis sobre la tregua de Busan hablábamos de calma en el Pacífico, aquí nos enfrentamos a una transición técnica compleja. El Canal de Suez es vital: por él pasa el 15% del comercio mundial y su reapertura ahorra unos 10 día de navegación.

El retorno de las navieras y el elefante en la habitación

El cumplimiento de los tratados ha sido calificado por los analistas como «rocoso» o irregular durante los últimos meses de 2025, pero el anuncio de los rebeldes houthis el 11 de noviembre de 2025 de pausar sus ataques ha dado el margen necesario para la planificación operativa de 2026.

CMA CGM ha tomado la iniciativa anunciando que servicios clave como el FAL1 volverán a transitar por Suez este enero de 2026, respaldados por escolares navales francesas. De hecho, se espera que el APL Merlion sea uno de los primeros buques en normalizar esta ruta, con su llegada prevista a los puertos del Mediterráneo para la semana del 19 de enero de 2026. Sin embargo, gigantes como Maersk o Hapag-Lloyd prefieren la cautela hasta que la estabilidad sea absoluta. El problema es el impacto en el mercado: el retorno a Suez liberará un 6% de la flota global que antes estaba «atrapada» en la ruta larga por África. Esta sobrecapacidad podría hundir los fletes de forma estrepitosa.

¿Por qué es esto un dilema? A corto plazo, el regreso causará una ola de disrupciones. Los barcos llegarán antes de lo previsto a los puertos del Mediterráneo y del norte de Europa. Esto generará cuellos de botella en terminales que no están preparadas para un cambio tan repentino en su programación.

Nuestra solución: prepara tus almacenes en España para una entrada masiva de mercancía durante el primer trimestre. La reducción de los tiempos de tránsito en 10 días puede desajustar tu planificación de stock. En Kokargo recomendamos renegociar tus contratos ahora que los cargadores tienen una posición de fuerza debido al exceso de oferta de espacio que provocará la vuelta a Suez.

Reconfiguración del suministro de combustible bunker

El cambio de ruta no solo afecta a los contenedores, sino a toda la industria de servicios. La demanda de combustible bunker se desplazará de nuevo desde los puertos de Sudáfrica, como Ciudad del Cabo o Durban, hacia Egipto y el Canal de Suez.

Este desplazamiento masivo responde a tres factores críticos:

  1. Reducción de la milla-tonelada: al no rodear África, los buques consumen unas 1.300 toneladas menos de combustible por trayecto, ahorrando cerca de 900.000 dólares en costes operativos directos.
  2. Eficiencia en la carga: las naves ya no necesitan cargar tanques masivos para travesías de 14 días extra, permitiendo liberar peso para mercancía más rentable.
  3. Competitividad de Egipto: Port Said y Suez han vuelto a ofrecer precios de VLSFO un 10-15% más bajos que los hubs sudafricanos para atraer de nuevo el tráfico perdido. Mientras en Durban el fuel oil se sitúa cerca de los 600$/t, en Port Said los precios han bajado hasta los 550$/t con el reinicio de las operaciones de reabastecimiento a gran escala.

Nuestra solución: si gestionas fletes marítimos de gran volumen, monitoriza los precios del combustible en los nuevos hubs del Mediterráneo. La reconfiguración logística de las petroleras en la zona de Suez podría generar fluctuaciones en los recargos por combustible durante los meses de transición. Asegúrate de que tus tarifas reflejen los ahorros operativos de la ruta corta.